“EMOCIÓN QUE ME MUEVE”
Emoción
es corriente que me mueve,
impulso
que da vida a lo vivido;
nace
al alma cuando lo viejo muere
y
da color a todo lo sentido.
Solo
conciencia arranca la verdad
y
me mueve, no como la intuición;
no
empuja igual que firme voluntad,
que
ella elige a veces sin comprensión.
Es
como ciencia escrita en mi interior,
libro
perdido por la humanidad
cuando
el instinto reclamó su honor.
Un
animal salvaje vino a ser,
rugían
voces en el alma humana;
sin
conciencia, el alma se echó a perder.
SERGIO SÁNCHEZ GARRIDO
Tras
comprender que la emoción mueve, despierta y colorea, el poeta mira hacia atrás
y reconoce la herida ancestral: cuando la conciencia se apagó, el alma humana
quedó a merced del instinto, rugiendo en su propia oscuridad. Pero incluso en
ese extravío, algo permaneció vivo: una chispa que buscaba sentido.
La
emoción abrió la puerta, pero no basta con sentir. La emoción mueve, pero no
guía. La emoción despierta, pero no ordena. La emoción colorea, pero no
construye.
Ahora
el alma necesita otra fuerza: una que entienda, una que discierna, una que nombre, una que ponga forma donde antes
solo había impulso.
Después
del rugido del instinto y la ola de la emoción, surge la necesidad de una
fuerza más alta: la
razón que ilumina, el pensamiento que ordena, la palabra que reconstruye, o incluso la sabiduría que
integra.
El
siguiente soneto nacerá de esa transición: del caos al orden, del impulso a la
comprensión, del sentir al entender.
Ahora
el poeta no solo se mueve: empieza a orientarse.

Comentarios
Publicar un comentario