LA MENTIRA ENMASCARADA
LA MENTIRA ENMASCARADA ¿Quién se sentó en el trono de tu pecho, qué voz gobierna el pulso de tu vida? ¿Quién dicta tu alegría o tu caída y qué rey oculto ocupa tu derecho? De todos mis anhelos era rey; luego abrí la habitación de mis sueños: guardaba mis tesoros, yo su dueño, y en toda mi existencia impuse ley. Miré hacia las estrellas y hacia el cielo, vi anhelos y visiones que caían como la viruta del carpintero. Cuando el cofre de mis sombras fue abierto; yo fui poeta del alma despierto, pero ciego y sordo ante el firmamento. Tú, ¿qué temes oír a su llamado?, qué luz rechaza el eco de tu herida. Por qué te asusta aquello que da vida si es su palabra quien te ha iluminado. Fui poeta del alma enamorado; mis habitaciones yo las cerraba, y a mis invitados yo los llamaba deseos, sueños siempre enmascarados. A mí nunca me urgió cambiar los nombres en tanto que mi interior se habitara: yo era el rey, mas renovaba a mis condes. Doy gracias al Carpintero de mi alma , agradezco su gubia...