Montes y Valles, Siempre Amigos
Después de muchos años y de grandes tormentas, el río fluye despacio, agua a veces incierta. ¡Qué bella es la amistad! Ni tormentas ni sequías, nadie puede parar su música y melodía. Un poema perdido, el agua que no está. Son versos escondidos, no busco soledad. Caminos paralelos se quieren encontrar. Aunque nos vemos menos, recuerdo tu amistad. Como río en primavera, te llenaron las fuentes de tus verdes praderas. Cincuenta años... ¿Entiendes? Descendimos de montes, juventud en la cima. Ahora el valle... Entonces, cerca la despedida. Dios de montes y valles, de jóvenes y ancianos. Dios de fuentes... No calles, que te hemos anunciado. Con pelo y barba blanca, ya contra muchos males. Valle de la esperanza, allí donde hay ideales. Como estrella en la brisa, sigues dando tu luz, aunque el alba desliza su velo de juventud. E...