LA CALMA VIENE ANDANDO



 La calma es aire en mis pulmones

olas en el amanecer

mi reloj dejo de correr

cae el rocio sobre las flores


El silencio de un despertar

ando y en el bosque hablan las hojas

siempre yo oigo el cantar de alondras

dulce entusiasmo celestial


Yo siento la brisa del campo

murmullo lejano del rio

y palpita el corazón mío

despiertan mis sentidos y ando


Aun está el alba despertando

luego dará paso a la aurora

vestida como una señora

nubes blancas estan danzando


Y mis asuntos esperando

orden no viene con la prisa

tengo calma solo en la brisa

vuelan los pajaros cantando


Tranquilidad pone su velo

color azul inunda el cielo

y mi alma allí busca sosiego

soy un mortal que busca consuelo


Y ya no veo las estrellas

ni oigo el sonido de las olas

entonces mi alma no esta sola

yo beso a las flores mas bellas


Que yo no compito a hombre alguno

yo y cada uno de mis poemas

pedimos tregua a los problemas

clamo a la brisa y la saludo


Cuando la calma viene andando

y pajaros siguen cantando

harmonia seguira sus pasos

la quietud me dará su abrazo


Cuando yo vuelva a mis asuntos

libre de la prisa y el apuro

estaré calmado y seguro,

si la prisa secuestra al mundo


Entonces calma viene andando

olas en el amanecer

mi reloj deja de correr

celestial y dulce entusiasmo

SERGIO SÁNCHEZ GARRIDO

Comentario a cada uno de mis versos:

La calma es aire en mis pulmones

La calma se presenta como un aliento vital, un oxígeno que permite respirar sin apuros. Es una metáfora poderosa, porque convierte la serenidad en una necesidad tan esencial como el propio aire.

Olas en el amanecer

Las olas y el amanecer se unen en una imagen serena. Sugiere un ciclo constante y eterno de la naturaleza, donde la calma se funde con el inicio de un nuevo día.

Mi reloj dejó de correr

Este verso transmite la pausa en el tiempo, el abandono de la prisa. La calma, aquí, se convierte en un acto de liberación, permitiendo vivir sin la presión del reloj.

Cae el rocío sobre las flores

El rocío simboliza frescura, pureza y renovación. La tranquilidad llega en forma de gotas que acarician la vida, como un despertar lento y delicado.

El silencio de un despertar

El amanecer no solo es luz, sino también silencio. Refleja la paz en esos momentos donde el mundo aún está suspendido entre sueño y realidad.

Ando y en el bosque hablan las hojas

Caminar mientras el bosque "habla" sugiere una conexión profunda con la naturaleza. Las hojas susurran, revelando historias al caminante que sabe escuchar.

Siempre yo oigo el cantar de alondras

Las alondras, mensajeras de la aurora, representan la alegría y la libertad. Su canto se convierte en la banda sonora de la calma.

Dulce entusiasmo celestial

Aquí, el poema encuentra la unión entre calma y felicidad. No es solo tranquilidad pasiva, sino un gozo sereno que viene de algo superior, casi divino.

Yo siento la brisa del campo

La brisa del campo es aire puro, libre de artificios. Es un respiro profundo, una sensación táctil que refuerza la idea de paz.

Murmullo lejano del río

El río es flujo, movimiento continuo pero armonioso. Su murmullo lejano crea una atmósfera apacible, donde el sonido no irrumpe, sino acompaña.

Y palpita el corazón mío

La calma no es inactividad, sino una existencia vibrante. Aunque todo se ralentiza, el corazón sigue latiendo, recordando que vivir en paz también es sentir.

Despiertan mis sentidos y ando

Con la tranquilidad llega la percepción aguda. La calma no es solo ausencia de ruido, sino la posibilidad de ver, oír y sentir con más intensidad.

Aún está el alba despertando

El alba no llega de golpe, sino que se revela lentamente. Este verso refleja la paciencia con la que la naturaleza nos enseña a disfrutar los procesos.

Luego dará paso a la aurora

La transición entre alba y aurora es un juego de luz y color. La calma fluye con el tiempo sin resistencia, sin urgencia.

Vestida como una señora

La aurora se personifica con elegancia, vestida de colores suaves. La calma aquí tiene una presencia noble, como una dama que no se apresura.

Nubes blancas están danzando

Las nubes no solo existen, sino que danzan. La tranquilidad se convierte en un movimiento ligero, un ritmo sereno sin desesperación.

Y mis asuntos esperando

El poema reconoce la vida cotidiana, pero la calma no se mezcla con la prisa. Es una pausa que permite enfrentarse a los asuntos con equilibrio.

Orden no viene con la prisa

Aquí, la calma se revela como clave del verdadero orden. La prisa solo desordena, mientras que la serenidad permite claridad.

Tengo calma solo en la brisa

El viento es el único refugio seguro. En un mundo agitado, la brisa se convierte en un santuario personal.

Vuelan los pájaros cantando

Mientras todo permanece en calma, los pájaros continúan con su melodía. La armonía del universo sigue su curso.

Tranquilidad pone su velo

La tranquilidad se describe como un manto que cubre el paisaje. Es una imagen delicada y envolvente.

Color azul inunda el cielo

El azul del cielo transmite profundidad, paz y estabilidad. Un color que habla sin necesidad de palabras.

Y mi alma allí busca sosiego

La calma no es solo física, sino espiritual. Es el refugio donde el alma encuentra descanso.

Soy un mortal que busca consuelo

Este verso otorga al poema un tono humano y vulnerable. La calma es un anhelo, un consuelo buscado entre la incertidumbre.

Y ya no veo las estrellas

La noche desaparece, pero no por pérdida. El poema sugiere una nueva perspectiva donde la calma reemplaza la necesidad de observar el firmamento.

Ni oigo el sonido de las olas

Los sonidos del mundo se han apagado, pero la serenidad persiste. El silencio es otra forma de escuchar.

Pero mi alma no está sola

Aquí, el poema rechaza la soledad. La calma es compañía, una presencia reconfortante.

Yo beso a las flores más bellas

El gesto de besar flores es pura poesía. La paz se encuentra en los detalles delicados de la vida.

Que yo no compito a hombre alguno

La calma no busca comparaciones. Es una forma de existencia en sí misma.

Yo y cada uno de mis poemas

Aquí, la calma se convierte en una esencia propia del poeta. Cada poema es una extensión de su búsqueda de serenidad.

Pedimos tregua a los problemas

Un llamado a la pausa, a la liberación del peso del mundo.

Clamo a la brisa y la saludo

El poema encuentra en el viento su interlocutor, su confidente.

Cuando la calma viene andando

Este verso refuerza el título. La calma no es estática, sino un movimiento pausado, una llegada constante.

Y pájaros siguen cantando

Los elementos de la naturaleza no desaparecen, sino que acompañan la paz.

Armonía seguirá sus pasos

La calma trae consigo equilibrio, un orden genuino.

La quietud me dará su abrazo

La quietud no es un vacío, sino una caricia, un gesto cálido.

Puede oir mi poema hecho canción en el siguiente link


LA CALMA VIENE ANDANDO

CANCIÓN DE JAWDI

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