¿QUÉ PARTE DE TI AÚN NO ME PERTENECE?
Di qué parte de tu alma se resiste, qué umbral oculto guardas en silencio; dónde escondes el temor más intenso que ni la luz del Dueño se reviste. Secretos que proteges de mi mano, recodos donde ocultas tu tristeza, fragmentos que resguardas con firmeza que no son tuyos, sino orgullo vano. Déjame liberarte de tus miedos; entonces suelta tu interés egoísta, pues tus sueños no encajan en los cielos. El corazón no se abre hacia adentro: la dicha se derrama hacia la tierra, la Voz de Dios desciende del firmamento. SERGIO SÁNCHEZ GARRIDO