RENACER DE LA ALBUFERA
RENACER DE LA ALBUFERA Aunque el lago duerme casi en silencio vi tantas almas a tu alrededor, allí yo oigo sus voces en el tiempo cuando a las aves las despierta el sol. Qué pronto la vida se va volando como esta lluvia de cada septiembre que hoy riega todo tu pueblo y sus campos. La primera vez que yo vine a verte con el mar tú compartías horizonte pero tu barro se me escondía siempre. Allá muy lejos detrás de tus montes un día soñaba un soldado muy joven siempre con una mujer. ¿Pero dónde? El sol salió del mar, cruzó mi lago y tras los montes vino a despertarme y yo volé con mi amor despertado. Las aguas que arrastraron primaveras llevaron mi soledad y mi engaño. Venid a mí, las garzas cangrejeras, no quiero andar para atrás en el barro. Patos colorados y azules flotan, somos dos almas y un solo horizonte, las gaviotas reidoras y palomas, y cartas desde el lago hasta los montes. Y esta poesía de enamorado entre cielo y tierra las ilusiones, con lágrimas, risas, y todo estado ser...