DONDE LAS RAZONES SE ABRAZAN


DONDE LAS RAZONES SE ABRAZAN



Hoy yo espero recibir tus razones

porque yo abro mi casa de aquí dentro

como invitados tus explicaciones

y yo acogí a todos sus fundamentos

 

 Cuando puse oído a causas y argumentos

vi que teníamos los mismos latidos

dos puntos de vistas buscan acuerdo

todas tus certezas respetuoso he oído

 

 Y después de un silencio he hablado yo

somos dos afluentes de un mismo rio

que ni en tu tierra ni la mía nació

 y de un mismo ovillo hicimos un lio

 

 Tenemos muchas justificaciones

hoy ya volvamos ambos a la fuente

allí se dividieron emociones

solo acuerdo y paz nos hará inocentes

 

Ya no busques fuera lo que está dentro

 nuestro interior sacará el manantial

Cristo de verdad debe ser el centro

busquemos esa fuente original

 

 Porque yo hace tiempo quiero entenderte

 yo uso conciencia, ética y libertad

quisiera en sinceridad conocerte

pues yo a Cristo no pienso renunciar

 

 Aunque cada uno abraza sus certezas

no somos el rio sino solo afluentes

lo que parece solo es apariencia

o tú te agarras a Cristo o a la gente

 

No somos extraños, somos peregrinos,

que en la misma senda hallan claridad,

si tu voz y la mía se hacen camino,

Cristo será siempre nuestra verdad.

 

Y cuando el mundo reclame distancia,

cuando las dudas levanten su voz,

la fe nos dará la misma esperanza:

un río eterno que nace en Dios.

SERGIO SÁNCHEZ GARRIDO

Comentario literario y estructural

1. Tono y voz poética

La voz que habla es humilde, abierta, dispuesta a recibir. No impone, sino que acoge. Desde el primer verso, se establece una actitud de hospitalidad interior:

“Hoy yo espero recibir tus razones / porque yo abro mi casa de aquí dentro” Aquí, la casa no es física, sino el corazón dispuesto a escuchar. La voz poética se convierte en anfitrión de las razones ajenas, lo cual es un gesto profundamente cristiano.

2. Imágenes y metáforas clave

Estas imágenes no solo embellecen el texto, sino que encarnan el mensaje teológico: la verdad no se impone, se descubre en comunión.

3. Estructura y progresión

El poema avanza como un diálogo espiritual:

  • Inicio: disposición a escuchar.

  • Desarrollo: reconocimiento de latidos comunes, respeto por las certezas del otro.

  • Clímax: descubrimiento de que ambos vienen de una misma fuente.

  • Desenlace: llamado a volver al manantial interior, que es Cristo.

La progresión es clara: del yo al tú, del tú al nosotros, y del nosotros a Dios.

Comentario temático y espiritual

1. La ética del entendimiento

Mi poema no busca uniformidad, sino comunión en la diferencia. Reconoce que cada uno tiene sus certezas, pero que la verdad no está en aferrarse a ellas, sino en buscar juntos la fuente que las origina.

2. Cristo como centro

La afirmación “Cristo de verdad debe ser el centro” no es solo una declaración doctrinal, sino el eje espiritual que da sentido a todo el poema. No se trata de ganar una discusión, sino de volver al origen, al manantial que purifica y une.

3. Libertad y sinceridad

“Yo uso conciencia, ética y libertad / quisiera en sinceridad conocerte” Aquí se revela una fe madura, que no teme el diálogo ni la diferencia, porque está anclada en la libertad interior que da Cristo.

Valor pedagógico y comunitario

Este poema puede ser usado como:

Conclusión

Este poema es un canto a la escucha transformadora, al respeto por el otro y a la centralidad de Cristo como fuente de unidad. No busca convencer, sino entender. No impone, sino invita. Y en esa invitación, se revela la ternura de Dios que nos llama a ser afluentes de su río eterno.


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