LA SABIDURÍA QUE ME ORDENA
LA SABIDURÍA QUE ME ORDENA
Sabiduría llega silenciosa,
descifra lo que siento y lo que callo;
revela en mí la esencia más hermosa
y alumbra la verdad tras cada fallo.
La presencia más personal de todas,
ternura que corona el universo,
la compañera más reparadora:
ella no es algo que yo busco o pienso.
Entonces es alguien que me interpreta
y que con su mirada me conoce,
alguien que con su mano me sujeta.
La voz en mi morada y sentimiento,
muy por encima de mi voluntad,
me hizo estrella fugaz en movimiento.
La armonía desciende y me acompasa,
se integra en
lo que vibra en mi interior;
viene de
afuera, ella encaja y me abraza,
y ordena en
mí la forma del amor.
Reconociendo
lo que vibra dentro,
con eso ya
comienza a resonar;
la armonía
llegó como arquitecto,
y ahora me
comienza a edificar.
Entonces, la
armonía que me ordena,
una fuerza
que interviene de afuera,
es música y
me saca de la pena.
Me llena de
fe y proyecta esperanza,
se puso de
acuerdo con mi conciencia,
activó las
fuerzas que había en mi alma.
Ya no hay caos,
ya no hay ruido, ya no hay fuerzas dispersas. Todo se ha reunido en un mismo
compás.
Y cuando el alma está ordenada, cuando cada fuerza ocupa su
lugar, cuando la música interior se vuelve clara, entonces aparece una nueva
necesidad: expresar
lo que soy.
La armonía no solo organiza: abre espacio para la palabra.
La voz interior, antes fragmentada, ahora puede hablar con unidad, con verdad,
con sentido.

Comentarios
Publicar un comentario