La esencia y su mañana
Para crear, se necesita el caos; que la vida es llama titubeante, es fuego que está a punto de apagarse, solo así creará armonía en el caos. Cada flor deja su huella en la tierra, y cada estrella, su lugar y espacio; que la muerte nunca viene despacio, pero siempre deja viva a la esencia. Que la vida es río serpenteante, fluye entre los valles y las montañas; también se esconde entre árboles y cañas cuando arranca lo de ayer y lo de antes. Porque el futuro es solo de la esencia, quedan del alma aquí solo sus huellas; solo atrás quedaron mis flores bellas, mi lugar, mi espacio y cada vivencia. Ya todas mis lágrimas se secaron, formaron salinas en mis marismas; lágrimas, de cuya sal se hizo una isla, y todas mis huellas desembocaron. El mar tragó el río de mi existencia, agua dulce mezcló con la salada; estando mi alma muy desesperada, pero hasta el mar nos regala su esencia....