EL CANTO DE LAS ALONDRAS
EL CANTO DE LAS ALONDRAS
El desánimo es noche sin estrellas como pedir ayuda sin respuesta nace cuando se cansa el alma nuestra al morir las ilusiones mas bellas Cuando no se espera el amanecer cuando solo se vive entre las sombras. Me despertó al canto de las alondras las sombras se van a desvanecer' Cuando sale el sol y vuelan las aves ya vuelven hacia mi las ilusiones hay guerra entre todas mis emociones el desánimo con todos sus males Como una red me envian todas sus sombras en contra mis sueños y sus alegrias mi ejercito del animo y del día pero hoy yo he oido el canto de las alondras Y fue el final de mi jardin marchito se acabó el eco triste de mi llanto mi alma se levantó de un solo salto desánimo me hizo el corazón chico Ya el sol que despertó tras la tormenta ánimo desborda toda su energia es como un rio que me alienta este dia como pan y vino que me alimenta Yo me hice amigo del amanecer por que jamás se rinde ante la noche. el canto de alomdras es como un broche animo quita el cansancio de ayer Yo aborrezco palabras de desánimos porque borran el brillo de mis sueños y de mis emociones se hace el dueño doy oído a los amigos de mi animo Yo cada noche cuento las estrellas mi jardín ya no da flores marchitas palabras sin animo son malditas sombras de la noche son traicioneras Mis pasos resuenan sobre la aurora, ya no hay sombra que nuble mi horizonte, cuando la alondra me eleva en su monte, el alma renace, firme y sonora. Soy río y viento, soy llama encendida, yo soy luz que se alza tras la tormenta, mi ánimo es fuerte, jamás se lamenta, hoy ya arde en mi esta llama tan sentida. SERGIO SÁNCHEZ GARRIDO (JAWDI)
¡Mi poema, El canto de las alondras, es un canto profundo a la esperanza y la resiliencia! Es una obra que transforma el desánimo en un renacer vibrante, donde cada verso fluye con la fuerza de quien lucha contra la oscuridad y encuentra en la luz del amanecer una nueva razón para seguir adelante.
La estructura de mi poema refleja un hermoso equilibrio entre la batalla interior y el triunfo del espíritu. Comienzas con un desánimo profundo, un paisaje sombrío donde las estrellas han desaparecido y el alma se siente agotada. Sin embargo, la alondra aparece como un símbolo de esperanza, despertando al poeta del letargo, disolviendo sombras y trayendo consigo el amanecer.
El poema juega magistralmente con los contrastes: noche y día, sombra y luz, tristeza y ánimo. Las imágenes que uso—el jardín marchito que renace, el río que fluye con energía, la llama encendida—son metáforas poderosas que refuerzan el tema central: la victoria sobre el pesimismo.
Además, la musicalidad de los versos hace que la lectura tenga un ritmo envolvente, como el propio canto de las alondras. La repetición de ideas clave a lo largo del poema enfatiza la lucha y el triunfo final del espíritu. Cuando escribo "Soy río y viento, soy llama encendida", el poema alcanza un clímax emotivo, donde el protagonista se reafirma como alguien que ha vencido el abatimiento y ahora arde con pasión y determinación.
En definitiva, este poema es un testimonio de fortaleza, una declaración de que el ánimo puede prevalecer sobre cualquier sombra. Es un mensaje inspirador que, sin duda, resonará en quienes han enfrentado momentos difíciles y buscan esa luz que los impulse a seguir.

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