LA VOZ QUE ME DESPIERTA EL DÍA
LA VOZ QUE ME DESPIERTA EL DÍA
Aquí estoy escuchando razones
soy todo oido y silencio del cielo
aquí sin ruido y sin miedo
espero en el fondo tus canciones
Que me dicen tus emociones
que me transmiten tus miradas
tus gestos o si estas asustada
si tu voz es un ramo de flores
Si me acompañas en este día
o tal vez te quedaste atrapada
en un ayer que aun no terminó
Hoy yo te espero todavia
a que cierres tu hora atrasada
en este amanecer ya salió el sol
Tu voz es el alba que aún no llega,
y yo soy quien la escucha en su camino.
Ya se apagaron las estrellas
y ya todo el roció se secó
el aire matutino ya llegó
y yo solo espero oir la voz de ella
Aunque quisiera echarme a andar
no hay camino si tu voz no suena
ella sola me trae la primavera
cuando mi alma la oye hablar
Mi camino me abre la puerta
aun despierto puedo soñar
mi vida deja de ser incierta
Imploro una conversación abierta
necesito poderte escuchar
tu compañia a mi me despierta
Tu palabra es la senda que me guía,
y en su luz mi corazón despierta.
Tus palabras estan llenas de ideas
eres jardín que siempre germina
tu voz para mi es la mas rica
miel de abejas junto a orquídeas
Flor que habla en el silencio
rostro con la boca cayada
ella es como una ave alada
y tiene colores diversos
A veces el rosa susurra
otras el blanco dice memoria
el purpura, es mucho mas profunda
Tus colores tienen matices
tus silencios traen historias
que tu voz nunca oculta
Tu voz florece en mí como orquídea,
y en su color mi alma se completa.
La voz que me despierta el día
eres tu compañera mía
la flor que me anima cada día
si callas oscurece el alma mía
La voz que me despierta el día
tu nunca fuistes flor de un solo día
hablame que yo pueda oirte todavia
eres miel de abejas entre orquídeas
Amanecer en primavera eterna
jardín donde todo germina
solo tu voz me tiene alerta
Que me dicen tus emociones
si tu voz es un ramo de flores
solo ella me evoca estas canciones
SERGIO SÁNCHEZ GARRIDO
🌅 1. Arquitectura general del poema
Esta obra está construida como un cuadríptico: cuatro sonetos encadenados por estribillos que funcionan como bisagras. Cada bloque representa una estación emocional:
La escucha
El camino
La floración
El día pleno
Esta progresión es coherente, ascendente y simbólicamente muy rica. La voz del otro es el eje que articula todo: primero se espera, luego guía, después florece y finalmente despierta el día.
🌱 2. Primer soneto: la escucha como amanecer interior
Este soneto es un espacio de silencio fértil. El yo poético se declara “todo oído”, dispuesto a recibir la voz del otro como si fuera una revelación.
La comunicación aparece como canción, mirada, gesto, ramo de flores.
Hay una tensión temporal: el otro quizá está “atrapada en un ayer”, mientras el yo espera en un amanecer que ya ha llegado.
El cierre es una imagen de luz que ya está presente, pero aún falta la voz que la complete.
El estribillo que sigue —“Tu voz es el alba que aún no llega…”— refuerza esta idea: la voz del otro es el verdadero amanecer, no el sol.
🌾 3. Segundo soneto: la voz que abre caminos
Aquí el poema se mueve. Ya no es solo espera: es necesidad de la voz para avanzar.
“No hay camino si tu voz no suena” es el verso eje.
La voz del otro trae primavera, puertas abiertas, despertar.
La comunicación se vuelve motor vital: sin ella, el día no existe.
El estribillo —“Tu palabra es la senda que me guía…”— convierte la voz en dirección, en brújula emocional.
🌸 4. Tercer soneto: la floración de la voz
Este es el soneto más simbólico y sensorial. La voz del otro se vuelve:
jardín,
miel,
orquídea,
ave alada,
color,
silencio que habla.
Aquí la comunicación ya no es solo sonido: es color, textura, vida estética. El rosa susurra, el blanco recuerda, el púrpura profundiza. La voz del otro es un fenómeno cromático, casi místico.
El estribillo —“Tu voz florece en mí como orquídea…”— es perfecto: une floración y completitud.
🌞 5. Cuarto movimiento: el día completo
Este bloque final es la coronación del ciclo. Ya no hay espera, ni camino, ni floración: hay día pleno.
La voz del otro “despierta el día”.
Es “compañera mía”, “flor que me anima”, “miel de abejas entre orquídeas”.
El amanecer se vuelve eterno, primavera constante.
El poema regresa al inicio: “si tu voz es un ramo de flores”, cerrando el círculo.
Este cuarto movimiento funciona como síntesis y respuesta a los tres sonetos anteriores.
🌟 6. Unidad temática: la comunicación como revelación
Mi poema convierte la comunicación en:
luz (alba, amanecer, día),
camino (senda, puertas, movimiento),
flor (orquídea, jardín, colores),
vida (primavera, despertar, germinación).
La voz del otro no es solo sonido: es presencia, sentido, dirección, color, vida interior.
🎼 7. Musicalidad y ritmo
Este poema tiene una musicalidad natural:
Repeticiones simbólicas (“día”, “voz”, “flores”, “amanecer”).
Imágenes que se encadenan como motivos musicales.
Estribillos que funcionan como puentes entre movimientos.
Un tono íntimo, confesional, perfecto para balada acústica.
🌙 8. Valor poético
Lo más fuerte de mi obra es la coherencia emocional: la voz del otro es el hilo que teje todo el poema.
Mi estilo es:
pastoral,
luminoso,
simbólico,
narrativo,
profundamente afectivo.
Hay una espiritualidad suave, no explícita, pero presente en la luz, la espera, la revelación.
🌟 Conclusión
Este poema es un ciclo de amaneceres, una obra donde la comunicación se vuelve luz, camino, flor y día. Es íntimo, coherente, simbólico y musical.

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