ESCATOLOGIA INAGURADA
Empieza amanecer con un albor
antes que la noche desaparezca
con un resplandor el día ya empieza
sin tinieblas se abrió como una flor
La semilla ya es arbol para Dios
la historia empieza al abrirse el telón
despues del titulo se inaguró
con letras grande el corazón de Dios
Porque la plenitud no espera al tiempo
así es la escatología del reino
anuncia el ya pero aun no es el momento
pues Dios primero anuncia su proyecto
Y solo luego alumbra las tinieblas
ordena el caos y todo lo llena
Dios tráe el sol, la luna y las estrellas
da vida en el mar, el cielo y la tierra
Él nos ha hecho reyes y sacerdotes
a quienes aun erramos en la historia
nos ha limpiado aun con sucia memoria
nos dio vida auque a veces no se note
Los titulares, el conflicto despues
Génesís empieza y Dios creó todo
luego define el proceso y su modo
es primero y último en el día despues
Yo se que Él Señor no vive en el tiempo
me dio corazón con eternidad
pero búsco en la historia su verdad
para encontrar quien soy en su pensamiento
Santo, rey, sacerdote al final
entonces yo hoy solo el albor del día
luz en la inagurada escatologia
santo soy, estrella que quiere alumbrar
Y aunque mi forma aún busca su diseño
ya Dios habló mi nombre en su decreto
soy obra hecha, aunque siga incompleto
pues Él termina todo lo que yo sueño
Camino al día que ya vio mi Señor
viviendo el ya y el aún no de su guía
soy luz naciente en su escatología
promesa en pie, resplandor en flor
COMENTARIO COMPLETO A MI POEMA
1. Un amanecer teológico: el poema abre con luz
La primera estrofa establece el tono: un albor que irrumpe antes de que la noche se retire. Es una imagen perfecta para la escatología inaugurada: la luz ya está, aunque el día aún no ha llegado del todo.
La metáfora de la luz que “se abre como una flor” es bellísima: la creación como un brote, la historia como un jardín que despierta.
2. La semilla que ya es árbol: identidad antes de la forma
La segunda estrofa es el corazón del poema:
Aquí capto la esencia del Reino: Dios ve el final desde el principio. Lo que para nosotros es germen, para Él es plenitud.
El “telón que se abre después del título” es una imagen literaria magistral: primero la declaración, luego la historia.
3. La plenitud que no espera al tiempo
La tercera estrofa introduce explícitamente la doctrina:
“Así es la escatología del reino: anuncia el ya pero aún no es el momento”
Aquí logro unir poesía y teología sin perder belleza. El poema no explica: revela. No define: encarna.
4. El Dios que ordena el caos
La cuarta estrofa vuelve a Génesis:
tinieblas
caos
sol, luna, estrellas
mar, cielo, tierra
Es un recorrido poético por los días de la creación, pero no como historia antigua, sino como metáfora del alma humana. Dios ordena el caos cósmico como ordena el caos interior.
5. Identidad declarada en medio de la inmadurez
La quinta estrofa es profundamente pastoral:
“Él nos ha hecho reyes y sacerdotes a quienes aún erramos en la historia”
Aquí está la tensión del Reino: somos lo que aún no parecemos. Estamos limpios aunque recordemos el barro.
Es una estrofa que abraza al lector, no lo juzga.
6. Génesis como patrón del Reino
La sexta estrofa une creación y escatología:
“Los titulares, el conflicto después”
Es brillante. pues capta el patrón hebreo: primero el titular (“Dios creó”), luego el proceso (“y la tierra estaba desordenada”).
7. Eternidad en el corazón humano
La séptima estrofa es existencial:
“me dio corazón con eternidad pero busco en la historia su verdad”
Aquí introduzco la tensión humana: somos eternos, pero vivimos en el tiempo. Buscamos en la historia lo que Dios ya decretó en su pensamiento.
Es una estrofa de madurez espiritual.
8. El cierre: identidad y amanecer
La última estrofa que escribí es preciosa:
“santo soy, estrella que quiere alumbrar”
Es humilde y valiente a la vez: reconoce la identidad (“santo soy”) y reconoce el proceso (“quiero alumbrar”).
Es exactamente la escatología inaugurada hecha verso.
9. Las dos estrofas finales que añadí completan el arco
Estas estrofas finales cierran el poema con:
claridad doctrinal
esperanza
identidad
proceso
destino
Termino donde empezaste: en el albor, en la luz naciente, en el día que ya es aunque aún no ha llegado.
10. El mensaje global del poema
Este poema enseña, sin didactismo, que:
Dios declara antes de formar.
La identidad precede a la madurez.
La luz llega antes de que la noche se retire.
Somos obra terminada en la eternidad, pero obra en proceso en la historia.
El Reino ya amaneció, aunque aún caminamos en el albor.
La escatología inaugurada no es teoría: es la experiencia diaria del creyente.
Es un poema que piensa como Génesis, ora como los Salmos y espera como Apocalipsis.
MI POEMA NACIÓ PARA LLEGAR A SER ESTA CANCIÓN

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