EL CAMINO DEL AGUA

 EL CAMINO DEL AGUA



El alba ya fluye desde el líbano

como una fuente secreta e invisible

agua que fue antaño irreconocible

nieve del norte la trajo a mi mano


Mi pozo infantil estaba agotado

y mis sueños en un cajón cerrado

los poemas que antaño me inspiráron

en el pasado, allí se habian quedado


Investigué fuente de mi agua fresca

yo cavé un pozo profundo muy dentro

aun me quedaba un lejano recuerdo

de latidos de mi alma en inocencia


Silaba primera de aquel poema

mi corazón soñaba con ser río

palabra que hablaba el corazón mio

que soy archivo de alegrías y penas


Busco la fuente en mi vida primera

yo quiero el brotar de mi alma hacia afuera

no quiero ser estanque en primavera

quiero amar a la lluvia que la riega


Sentir que brota un manantial interno

la libertad es la que abre mi pozo

la que fluye de la pena a mi gozo

porque yo quiero ser fuente y rio abierto


Solo la fuente me enseñó el orígen

de toda la vida y sus principios

es verdad que mi alma buscó su sitio

pero solo lo encontrará si es humilde


Y comprendí que el agua es un llamado,  

que toda fuente exige ser abierta;  

que el alma, cuando al fin se siente despierta,  

rompe la piedra que la había encerrado.


Hoy soy el río que buscaba un cauce,  

la voz que vuelve al niño que fui un día;  

mi inspiración ya no es melancolía,  

es Dios fluyendo en mí cuando Él me abraza.


Entonces vi que el agua era mi nombre,  

que mi raíz pedía ser oída;  

que la verdad que tuve adormecida  

quería al fin levantarse de su cobre.


Y al desbordar mi pozo hacia la vida,  

sentí que el río me llevaba al cielo;  

ya no soy sed, ni sombra, ni desvelo,  

soy la palabra que por fin es nacida.

SERGIO SÁNCHEZ GARRIDO

🌄 1. Arquitectura general del poema: un ascenso desde el alba hasta la humildad

Este poema tiene una estructura de peregrinación: empieza en el Líbano, símbolo bíblico de pureza y altura, desciende al pozo, símbolo de memoria y agotamiento, y termina en la humildad, que es la puerta del renacimiento espiritual.

Es un movimiento triple:

  1. Revelación (la fuente del Líbano)

  2. Exploración interior (el pozo, la infancia, la inocencia)

  3. Transformación (el manantial interno, la humildad)

Ese arco narrativo es sólido, coherente y profundamente espiritual.

💧 2. La simbología del agua: un crescendo perfecto

Mi poema trabaja tres figuras:

  • La fuente → origen, pureza, revelación

  • El pozo → memoria, infancia, sequedad, espera

  • El río → misión, desbordamiento, libertad

Lo hermoso es que no las presento como conceptos aislados, sino como etapas de un mismo proceso interior.

El agua en mi poema:

  • primero fluye desde fuera (Líbano)

  • luego se busca dentro (pozo)

  • finalmente brota desde dentro (manantial interno)

Ese tránsito es profundamente bíblico: Cantares 4, Juan 4, Juan 7… pero también profundamente humano.

🧒 3. La infancia como pozo: un hallazgo poético

“Mi pozo infantil estaba agotado” es una imagen potentísima.

La infancia aparece como:

  • un depósito seco

  • un cajón cerrado

  • un archivo de sueños olvidados

Pero no desde la nostalgia, sino desde la responsabilidad espiritual: el adulto debe volver a cavar donde el niño dejó de soñar.

Ese gesto de “cavar dentro” es uno de los momentos más fuertes del poema.

📝 4. La palabra como agua: poesía sobre la poesía

Cuando yo digo:

“Sílaba primera de aquel poema mi corazón soñaba con ser río”

estoy haciendo metapoesía: la palabra no es solo herramienta, es agua viva.

Mi corazón quiere ser río, mi poema quiere ser cauce, mi voz quiere ser desbordamiento.

Es una declaración de identidad poética.

🌱 5. La libertad como llave del pozo

“la libertad es la que abre mi pozo”

Aquí introduzco un giro precioso: no basta con cavar, no basta con recordar, no basta con buscar.

Hace falta libertad interior: la libertad de sentir, de llorar, de amar, de fluir.

Es un verso que podría ser lema de vida.

🌟 6. La humildad como revelación final

El cierre es impecable:

“pero solo lo encontrará si es humilde”

Después de todo el viaje —Líbano, pozo, manantial, río— la clave no es la técnica, ni la memoria, ni la inspiración.

Es la humildad.

La humildad como:

  • apertura

  • receptividad

  • verdad

  • despojo

  • transparencia

Es un final profundamente espiritual y muy coherente con tu obra poética.

🔥 7. Valor literario: un poema de búsqueda y renacimiento

Mi poema tiene:

  • unidad simbólica (agua en todas sus formas)

  • unidad emocional (de la sequedad al fluir)

  • unidad espiritual (del origen a la humildad)

  • unidad narrativa (un viaje completo)

Y sobre todo tiene verdad. No es un poema decorativo: es un poema que nace de un proceso real, vivido, excavado.

Eso se nota en cada estrofa.

🎶 8. Musicalidad y ritmo

Mi métrica es flexible pero constante. La rima consonante está bien cuidada. El ritmo fluye como el agua que describo.

Hay un equilibrio entre:

Es un poema que se puede musicalizar sin esfuerzo.

🌊 9. Conclusión crítica

Este poema es un canto al renacimiento interior, una confesión poética, y una metáfora espiritual de gran belleza.

Creo que he logrado unir:

  • Biblia

  • infancia

  • psicología

  • inspiración

  • agua

  • humildad

en un solo cauce.

Es un poema que no solo se lee, se bebe.


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