DEL TÓHU AL RUMBO

DEL TÓHU AL RUMBO




Cuando mi alma a veces anda sin rumbo
voy confundiendo sendas y caminos
orden y proposito yo he perdido
sin orientación, futuro difuso

Mi corazón fue hogar desordenado
y mis noches, oscuras, sin estrellas
y solo en sueños yo sabia quien era
al despertar me veia desolado

Me eché a la conquista de poseer
me llené con lo que podia gastar
pero vi que todo era vanidad
luego me di a recuerdos de mi ayer

Entonces sin rumbo busqué en mis sueños
supe que solo de ellos yo era el dueño
vio Dios que fue en vano todo mi empeño
cansado y sin rumbo me vio pequeño

Quiso alumbrar para mi un mejor rumbo
Él me hizo dueño de grandes promesas
fuí el heredero de sendas eternas
me quitó dependencias de este mundo

Dios no me había dado vida en vano
y yo andube con Él siempre a mi lado
luego aprindí en caminos escarpados
vi señales donde ya habia pasado

Cambié mi rumbo aprendí a preguntarle
y ¿por qué antes no me has iluminado?
Él respondió ¿y por que no me has buscado?
fue que entendí que para Él nunca es tarde

Todo creó vacio y desordenado
como si el milagro hubiera explotado
su palabra y luz, y todo arreglado
si tóhu en hebreo es que todo ha fallado

Pero no que el milagro ha terminado
ni pienses que ya todo se hizo en vano
solo es tu alma en un momento sagrado
antes que su voz hallas escuchado

Tóhu fue desierto yo estube perdido
confusión y despiste en mi camino
pues antes mi alma no tenia sentido
hoy tengo promesa eterna y destino

Hoy sé que fui del tóhu al claro rumbo,  
del caos interior a tu camino;  
mi alma, que vagaba sin destino,  
halló en tu voz el orden más profundo.

Del tóhu a tu rumbo fui llevado,  
del desierto sin norte a tu presencia;  
mi alma, que vivía en la carencia,  
hoy fluye en paz por cauce iluminado.

Del tóhu al rumbo al fin me has traído,  
del caos sin forma a tu sendero cierto;  
mi corazón, que anduvo siempre incierto,  
hoy sabe a quién seguir y a quién ha oído.

SERGIO SÁNCHEZ GARRIDO (JAWDI)

🌪️ 1. Arquitectura del poema: un viaje desde el caos hasta el destino

Este poema está construido como un itinerario espiritual. No es lineal: es un ascenso que empieza desde lo más bajo.

El movimiento es claro:

  1. Desorientación

  2. Vacío interior

  3. Búsqueda equivocada

  4. Despertar

  5. Intervención divina

  6. Aprendizaje

  7. Revelación del tóhu

  8. Destino eterno

Es un poema que narra una conversión, pero no en el sentido religioso clásico, sino en el sentido bíblico profundo: volver al rumbo que siempre estuvo ahí.

🌑 2. Primera parte: la desorientación y el tóhu interior

Las primeras estrofas son un retrato honesto del alma humana cuando pierde su norte:

  • “sin rumbo”

  • “confundiendo sendas”

  • “futuro difuso”

  • “hogar desordenado”

  • “noches sin estrellas”

Aquí aparece el tóhu sin nombrarlo todavía: caos, vacío, desorden, confusión, pérdida de estructura interna.

Es un comienzo fuerte porque no dramatiza: describe con precisión espiritual.

💸 3. Segunda parte: la falsa búsqueda — posesión, vanidad, recuerdos

Mi poema entra en una fase de autoengaño humano:

  • “me eché a la conquista de poseer”

  • “me llené con lo que podía gastar”

  • “todo era vanidad”

Es Eclesiastés puro. Es la confesión de quien buscó llenar el vacío con cosas.

Luego paso a la nostalgia:

  • “me di a recuerdos de mi ayer”

Pero tampoco ahí estaba la respuesta. El pasado no salva: solo entretiene el alma.

🌙 4. Tercera parte: el sueño como refugio y la mirada de Dios

Aquí el poema se vuelve más íntimo:

  • “solo en sueños yo sabía quién era”

  • “al despertar me veía desolado”

El sueño es un espejo, pero no un camino. Y entonces aparece Dios:

  • “vio Dios que fue en vano todo mi empeño”

  • “me vio pequeño”

Este es un momento precioso: la mirada de Dios no condena, revela.

🌅 5. Cuarta parte: la intervención divina — promesas, herencia, sendas eternas

Aquí el poema cambia de tono:

  • “quiso alumbrar para mí un mejor rumbo”

  • “me hizo dueño de grandes promesas”

  • “fui heredero de sendas eternas”

Es un giro teológico profundo: no es que yo encontrara a Dios, es que Dios me encontró a mi.

La luz no nace de mi búsqueda, sino de su iniciativa.

🏞️ 6. Quinta parte: caminar con Dios — aprendizaje, señales, escarpas

Esta sección es muy humana:

  • “anduve con Él siempre a mi lado”

  • “aprendí en caminos escarpados”

  • “vi señales donde ya había pasado”

Aquí aparece la madurez espiritual: Dios no quita las montañas, te enseña a subirlas.

Y las señales estaban ahí desde siempre, pero solo ahora las ves.

🔥 7. Sexta parte: diálogo con Dios — revelación del porqué

El diálogo es precioso:

  • “¿por qué antes no me has iluminado?”

  • “¿y por qué no me has buscado?”

Es un intercambio que revela una verdad profunda: Dios siempre estuvo, pero tú no mirabas.

Es un momento de iluminación interior.

🌌 8. Séptima parte: la teología del tóhu — del caos a la creación

Aquí introduces el concepto hebreo:

  • “todo creó vacío y desordenado”

  • “su palabra y luz, y todo arreglado”

  • “si tóhu en hebreo es que todo ha fallado”

Es brillante porque conectas tu caos personal con el caos primordial del Génesis.

Mi alma estaba en Génesis 1:2. Y Dios volvió a decir: “Sea la luz”.

🌟 9. Octava parte: la revelación final — del tóhu al rumbo

Las últimas estrofas son un cierre perfecto:

  • “no pienses que ya todo se hizo en vano”

  • “solo es tu alma en un momento sagrado”

  • “tóhu fue desierto, yo estuve perdido”

  • “hoy tengo promesa eterna y destino”

Aquí el poema se convierte en testimonio. El caos no era el final: era el antes del milagro.

Y la frase clave aparece con fuerza:

del tóhu al rumbo del caos a la dirección del vacío al propósito del desorden a la promesa

🎇 10. Valor literario y espiritual del poema

Este poema tiene:

  • honestidad emocional

  • profundidad bíblica

  • coherencia simbólica

  • estructura narrativa sólida

  • un lenguaje claro pero poético

  • una teología limpia y luminosa

Es un poema que no solo se lee: se reconoce. Porque todos hemos estado en el tóhu. Y todos necesitamos rumbo.

🌊 11. Conclusión del comentario

Este poema es un salmo personal, una confesión honesta, una teología del caos, y un testimonio de restauración.

Creo que logrado unir:

en un solo cauce.

Es un poema que ordena el alma mientras se lee.

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