EL MIEDO AL MOVIMIENTO

 EL MIEDO AL MOVIMIENTO



¿Qué consecuencia sigues esquivando,

y qué fruto de tu acto aún no aceptas?

¿Por qué rehúyes verdades concretas

si es tu interior quien ya te está llamando?

 

¿Qué cambio en tu camino vas temiendo,

qué paso te reclama y no concedas?

¿Y por qué tu alma, aun viendo nuevas sendas,

se aferra al suelo que ya está muriendo?

 

Yo temo siempre el pulso de los cambios,

y mi alma se resiste a ser movida,

aunque acumule voces de los sabios.

 

Mas nuevas sendas vuelven a llamarme;

tengo los pies clavados en la vida,

y al dar un paso, empiezo a liberarme.

SERGIO SÁNCHEZ GARRIDO

Hay un momento en el camino interior en el que uno reconoce que no es la oscuridad lo que más teme, sino el movimiento. Moverse implica soltar, implica dejar atrás un suelo conocido, aunque esté muriendo, aunque ya no sostenga nada.

El miedo al movimiento no es cobardía: es apego. Apego a lo que fuiste, a lo que creíste que eras, a lo que te sostuvo en otro tiempo. Pero cuando nuevas sendas llaman, la inmovilidad se convierte en una forma de dolor. Y cada paso retenido es una verdad que se aplaza, una consecuencia que se evita, una vida que se queda quieta.

Sin embargo, el alma sabe. Sabe que moverse es crecer, que avanzar es sanar, que caminar es elegir. Y cuando das ese primer paso, aunque duela, algo dentro empieza a liberarse.

Comentarios

Entradas populares de este blog

EL MAR QUE ME HABITA

DONDE LAS RAZONES SE ABRAZAN

LA AURORA AGRADECIDA

LA ILUSIÓN COMO REMEDIO

“La trampa del millón”

EL SILENCIO QUE PROTEGE

AURORA EN LA MEMORIA

"Horizontes en la Calma"

Vestida de Palabras

¿QUÉ NOMBRE TE HAS DADO QUE YO NO TE DI?