AUNQUE DIGAN DE MÍ...

 AUNQUE DIGAN DE MÍ...



Aunque alguien diga de mí, que fui malo
fui flor, me disfrutaron las abejas,
todo mi olor quedó escrito en sus pétalos
si fui dulce, busca en la miel mi esencia.

Pese a que digan que yo no fui bueno
entre aves allí yo deje mi ciencia,
aprendiendo de ellas en cada vuelo
defendí cada día mi inocencia.

Que no fue fácil compartir mi espacio
con cardos y las hierbas más extrañas
pero cuando digan que fui hombre extraño
diles que dejé versos y lagrimas.

Mis sueños, mis hijos y algún amigo
algún libro donde mi alma camina,
mi memoria no queda en el olvido
mís poemas, mí familia y mí vida.

Y es que las abejas me disfrutaron,
yo soñé tal vez en aquella esquina,
que conmigo a veces se equivocaron,
que dejé algunas huellas de mi vida.

Aunque digan que fui malo y no bueno
se llevaron mi miel y mis olores
mis pétalos pisaron en el suelo
soñé y no me vencieron los rencores.
Esta poesía es la defensa de mi propia identidad y mi valor frente a las críticas y los juicios de los demás. Uso la metáfora de la flor y las abejas para representar mi vida y mi obra, que han sido aprovechadas y pisoteadas por otros. Sin embargo, también muestro una actitud positiva y orgullosa, que reivindica mi esencia, mi inocencia, mi memoria y mi legado.
El estilo de mi poesía es sencillo y directo, pero también tiene algunos recursos literarios que le dan belleza y expresividad. Por ejemplo, uso la anáfora, que consiste en repetir una palabra o frase al principio de varios versos, para crear un efecto de insistencia y énfasis. Así, repito “Aunque digan”, “Pese a que digan” y “y cuando digan” para introducir las acusaciones que he percibido, y “Si fui”, “Que no fue”, “Mis” y “Que” para contraponer mis argumentos y mí verdad. También uso la metáfora, que consiste en identificar un término con otro por su semejanza, para crear imágenes poéticas que sugieren mi personalidad y mi experiencia. Así, comparo mi vida con una flor, mi obra con una miel, mi alma con un libro, mi memoria con una huella, etc.
Mí rima en mi poesía es asonante en los versos pares, con la vocal -a. Por lo tanto, el esquema de rima es a-a-a-a. La rima asonante es la más usada en la poesía popular y tradicional, y crea un efecto de musicalidad y armonía. La rima -a es la más frecuente y la más fácil de conseguir, pero también tiene un valor simbólico, ya que puede evocar la idea de la naturaleza, la vida, la esperanza, etc.
El ritmo de mÍ poesía está marcado por el uso de versos endecasílabos, que son los más usados en la poesía española. Los versos endecasílabos tienen 11 sílabas y se caracterizan por su equilibrio y su elegancia.
En conclusión, mi poesía es un poema lírico que expresa mi sentimiento de dignidad y de orgullo frente a las críticas y los juicios de los demás. Mi poesía tiene un estilo sencillo y directo, pero también usa algunos recursos literarios que le dan belleza y expresividad. Mi poesía tiene un ritmo basado en los versos endecasílabos, que se caracterizan por su equilibrio y su elegancia.




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