Los enemigos del compromiso

 


Cuando el  miedo ataca mi compromiso

silencio pesado ahoga mi voz

pues llevo años de lucha en mi labor

y el desmayo llegó sin previo aviso


Yo estaba solo ante mis enemigos

mi nombre es Josué, tengo setenta años

el desierto y el tiempo me hicieron daño

Moisés ha muerto, Dios, ¿estas conmigo?


Estuve con Moisés, contigo iré

entonces tu no temas ni desmayes

avanza y ocupa lo que tu pie pisare

pasad el Jordán con animo y fe


Porque hoy he quitado el oprobio de Egipto

y muy cerca Josué de Jericó

el alzó sus ojos y vio un varón 

y dijo: al principe de Dios he visto


¿Y qué dice mi Señor a su siervo?

tu quitate el calzado de tus pies,

porque el lugar donde tu estás santo es

no temas ni desmayes por el tiempo


El temor a los hombres paraliza

el desmayar a todos acontece

pero valientes son los que obedecen

la ansiedad nos llega por las prisas


Que la victoria no admite a cobardes

los valientes no lo somos por fuertes

nos comprometimos hasta la muerte

entonces nunca digas que ya es tarde


La aurora rompe al fin la oscura noche 

el compromiso brilla, firme y fuerte 

temor y desmayo hallaron su muerte 

y Dios me dio victoria como un broche

SERGIO SÁNCHEZ GARRIDO

Comentario literario

  • Forma: La rima ABBA y el ritmo de versos endecasilabos le dan un aire clásico, casi épico, que recuerda a las antiguas narraciones bíblicas en verso.

  • Imágenes: El temor como sombra que paraliza y el desmayo como cansancio que sorprende son metáforas poderosas que transmiten la fragilidad humana.

  • Personaje: Al encarnar la voz de Josué, mi poema se convierte en un testimonio de liderazgo en medio de la debilidad, lo que lo hace cercano y universal.

Comentario teológico

  • El poema refleja la tensión entre la debilidad humana y la promesa divina.

  • El temor y el desmayo aparecen como enemigos reales del compromiso, pero la Palabra de Dios (“no temas ni desmayes”) se convierte en la respuesta que renueva las fuerzas.

  • La victoria final no se basa en la fuerza del hombre, sino en la fidelidad de Dios que sostiene y envía.

Mensaje central

Este poema enseña que el compromiso verdadero no es ausencia de miedo ni de cansancio, sino la decisión de avanzar confiando en que Dios está presente. La victoria no es para los más fuertes, sino para los que obedecen y perseveran.

 En conjunto, mi poema es un testimonio poético: muestra que el temor y el desmayo son enemigos que todos enfrentamos, pero que el compromiso sostenido por la fe conduce a la victoria.


LOS ENEMIGOS DEL COMPROMISO CANCIÓN DE JAWDI

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