EL AMANECER DE MI OCASO

 EL AMANECER DE MI OCASO



Yo en mi etapa juguetona

fui luz al amanecer

no paraba de crecer

fue mi etapa preguntona


¿Por qué, en montes y caminos?

el ¿por qué,de las lagrimas?

cuestioné toda la vida

memoria como el olvido


Visité las mariposas

a insectos llevé conmigo

de risas me habia vestido

entre claveles y rosas


La cabrita habia nacido

vi que ya se puso en pie

yo fui dos años bebé

para andar por los pasillos


Luego los sabores dulces

miradas tras los visillos

dejo la culpa y el no he sido

que el niño poco conoce


Del maestro su saber

mi alma quiere comprender

que el  vive el atardecer

ya casi al anochecer


Vamos entre el gris y el blanco

siguiendo a todo el rebaño

en cada etapa su engaño 

y de ellas su propio daño


Pelo, arrugas y lagrimas

me quisieron responder

con mariposas ayer 

amanecer en mi vida


Yo de risas me he vestido

en mi etapa juguetona

ella nunca me abandona

claveles, rosas y olvidos


Del niño guardo la risa

dejé culpa y las preguntas

pelo gris a mi me asústa

los afanes y las prisas


De las canas deje quejas

del niño guardé inocencia

del gris no olvido su ciencia

porque tiene respuestas

SERGIO SÁNCHEZ GARRIDO

Comentario poético

1. Estructura y ritmo

  • Alterno estrofas de cuatro versos con rima consonante, en forma ABBA, lo que da unidad y musicalidad.

  • El uso de octosílabos crea un pulso cercano al canto popular, lo que facilita su transformación en canción.

  • La repetición de ciertas imágenes (“me he vestido de risas”, “claveles y rosas”) crea un efecto de eco, como si el poema se escuchara desde dentro.

2. Imágenes y símbolos

  • La mariposa: símbolo de transformación, aparece como testigo de la niñez y como respuesta en la madurez.

  • El río: aunque no se nombra directamente, está implícito en el fluir de las etapas, en los pasillos, caminos, sabores.

  • El maestro y el rebaño: figuras que representan la búsqueda de sentido y la tensión entre autenticidad y conformismo.

  • El cabello gris y las arrugas: no como decadencia, sino como revelación, como respuesta que el niño no podía aún comprender.

3. Mensaje profundo

  • El poema no idealiza la niñez ni condena la madurez: las presenta como etapas complementarias, cada una con su engaño y su don.

  • Hay una reconciliación entre el niño y el anciano: el yo lírico guarda la risa, deja la culpa, y reconoce que el gris también tiene ciencia.

  • El título El amanecer del ocaso es una paradoja luminosa: sugiere que incluso en la vejez hay un nuevo despertar, una luz distinta.

Lectura teológica y existencial

  • El poema puede leerse como una lectio vitae: una lectura de la vida como revelación progresiva.

  • La pregunta del niño (“¿por qué?”) se transforma en la contemplación del anciano (“porque tiene respuestas”).

  • Hay una pedagogía del tiempo: cada etapa enseña algo que la otra no puede.

  • El poema invita a no perder la risa del niño, pero también a no temer la sabiduría del ocaso.


EL AMANECER DE MI OCASO CANCIÓN DE JAWDI

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