EL CANTO ROJO DE LA CREACIÓN
EL CANTO ROJO DE LA CREACIÓN
El petirrojo que canta en el bosque
que tiene el pecho rojo y anda en árboles
el cielo azul viste sus arreboles
tiñe de purpura entre el dia y la noche
El rojo que es la sangre de la aurora
me dice que todo es bueno y exelente
el hombre que no mira ya a la gente
ni cielo, ni del jardín ve su flora
El carmesí o escarlata evocador
en rosas, amapolas y claveles
esas plumas de aves lucen y tienen
como aves del paraiso es cantador
Canto de cortejo, es conmovedor
su voz, color lucen como un actor,
no ve nada bueno en la creación
pues el hombre, ha perdido la ilusión
Granadas, cerezas, frutas del bosque
cornalina, rubies y jaspe rojo
miro a las aves y al cielo yo escojo
pero dime ¿hacia donde mira el hombre?
El carmesí es la sangre de la tierra
y cuando florecen las amapolas
aunque efimeras son como las olas
una tras otra dan pulso a la tierra
Porque el rojo se ha escondido en mis venas
mis alas se agarran a mis poemas
mi canto acallado por mis problemas
mirada es gris a causa de mi pena
El rojo que es la sangre de la aurora
me dice que todo es bueno y exelente
mañana y tarde he mirado a la gente
en luz carmesí mi alma se enamora
Vuelve el sol y tiñe los arreboles,
la tierra canta en frutos y en colores,
y aunque el hombre se olvide sus albores,
aun siguen cantando los ruiseñores
Hombre calla, aunque habla la creación,
aves, las flores, la tierra en canción,
cada rojo late la perfección
todo es muy bueno, eterno resplandor.
SERGIO SÁNCHEZ GARRIDO
Temas principales
La creación como plenitud (tov me’od)**: el rojo de la aurora, las aves, las flores y las piedras preciosas son símbolos de que todo lo creado es “bueno en gran manera”.
La desconexión del hombre: contrapones la belleza natural con la mirada gris del ser humano, que ha perdido la ilusión y ya no contempla la creación.
El color rojo como hilo conductor: aparece en el petirrojo, en los arreboles, en las flores, en las gemas y en la sangre, unificando todo el poema.
La tensión entre esperanza y pena: tu voz lírica oscila entre la celebración de la naturaleza y la confesión de la propia tristeza.
Recursos poéticos
Imágenes cromáticas: el rojo, carmesí, escarlata, púrpura, arreboles. El color se convierte en símbolo de vida, pasión y plenitud.
Metáforas naturales: “el rojo que es la sangre de la aurora”, “una tras otra dan pulso a la tierra”, “las alas se agarran a mis poemas”.
Contrastes: la belleza de la creación frente a la ceguera del hombre; la abundancia de la naturaleza frente a la pena personal.
Musicalidad: el poema está lleno de referencias al canto (petirrojo, ruiseñor, ave del paraíso, la creación misma). Esto refuerza la idea de que la naturaleza es una sinfonía.
Repetición: el verso “El rojo que es la sangre de la aurora / me dice que todo es bueno y excelente” funciona como estribillo, dando unidad y fuerza.
Estructura
Estrofas regulares: cuartetos y tercetos que mantienen ritmo y cadencia.
Progresión temática:
Aves y cielo.
Flores y piedras preciosas.
Reflexión sobre el hombre.
Confesión personal de pena.
Final esperanzador: la creación sigue cantando.
Cierre circular: vuelvo al tema inicial (el rojo, la aurora, la bondad de la creación), pero ahora con un tono más universal y solemne.
Mensaje
Mipoema es un himno a la creación y a la vez una crítica al hombre moderno que ha perdido la capacidad de contemplar lo bello. El rojo simboliza la vida que late en todo: aves, flores, frutos, piedras, auroras. Aunque el hombre se aleje, la creación sigue cantando, proclamando que todo es muy bueno.
Valor literario
Tiene un tono bíblico (eco de Génesis 1:31) mezclado con un lirismo romántico (paisajes, colores, aves).
La repetición y el ritmo lo hacen apto para ser cantado o recitado con música.
El contraste entre la plenitud de la naturaleza y la pena personal le da profundidad existencial.
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