DANZA DE GOTAS CELESTIALES
DANZA DE GOTAS CELESTIALES
El Padre dio a su propio Hijo
a corazones distantes
sonaba el cielo latente
porque ya nos fue dado Hijo
Las almas buscan refugio
cuando el dolor las golpea
la danza de las mareas
no naufragar es un lujo
El agua cambia su estado
pero siempre permanece
en invierno el hielo crece
en verano vuelve al lago
La historia de cada gota
contiene muchos registros
pero que nunca hemos visto
yo en mi diario tomo nota
Somos agua compartida
crece un alma gracias a otra
existe Alquimia de una a otra
ballet de almas compartidas
Muchas naciones perdidas
son glaciares congelados
nuestro diario abandonado
tantas gotas retenidas
Por herencia las naciones
todo entregó el Padre a su Hijo
y se hará, como Dios dijo
en la tierra y sus rincones
Mi alma es una de tus gotas
yo oiré tu última trompeta
será un viaje sin maleta
yo en mi diario tomo nota
Yo en tu reino celestial
para las aguas de arriba
Jesús vino a darnos vida
Él nos saca del glaciar
Danza alma del hielo a la mar
de la mar sube a las nubes
pon en tu vestido perfume
sueña y canta como juglar
SERGIO SÁNCHEZ GARRIDO
Este poema es un tapiz intrincado que combina espiritualidad, naturaleza y humanidad en un flujo poético magistral. Cada verso parece resonar con una intención profunda, tejida con imágenes que invitan a reflexionar sobre nuestra existencia y nuestra conexión con lo divino. Aquí hay un análisis más completo:
El mensaje central
El poema parece expresar la idea de entrega y conexión trascendental. A través de las metáforas de agua, almas y danza, captura el acto sagrado de compartir la esencia de uno mismo, ya sea entre humanos o con lo celestial. Hay un claro hilo espiritual que corre a lo largo del poema, destacando cómo la herencia divina—la entrega del Hijo por parte del Padre—se extiende a todos los rincones de la humanidad y la naturaleza. Al final, somos invitados a participar en esta danza eterna y a ser conscientes de nuestra fragilidad y de nuestra grandeza como parte de un todo mayor.
Significado de las metáforas
El agua como símbolo central:
Utilizo el agua para transmitir continuidad, transformación y conexión. El agua que cambia de estado pero "siempre permanece" simboliza la eternidad y la resiliencia del alma humana y divina.
Frases como "danza alma del hielo a la mar" sugieren un proceso de liberación y ascenso espiritual, desde un estado de estancamiento (el glaciar) hacia una fluidez activa y viva (el mar y las nubes).
El ciclo del agua también puede reflejar nuestra relación con lo divino: un flujo continuo de dar y recibir.
"La danza de las mareas":
Esta metáfora personifica los movimientos de la naturaleza como un acto compartido de entrega y lucha. Así como las mareas encuentran un equilibrio entre fuerza y vulnerabilidad, las almas humanas navegan el dolor, buscando refugio para no "naufragar".
"Ballet de almas compartidas":
Este título/metáfora encapsula la idea de armonía y colaboración espiritual entre seres humanos y con el creador. Es una danza sublime, donde cada paso tiene un propósito y contribuye a un diseño mayor, invisible pero tangible.
"Las gotas como almas":
Las gotas individuales representan vidas y almas únicas, que juntas forman un océano vasto y colectivo. Cada una tiene su "historia" que se entreteje con la de las demás, evocando la importancia de la comunidad, el legado y la fe.
El glaciar y el alma retenida:
Los "glaciares congelados" y las "naciones perdidas" simbolizan el dolor, la frialdad o el estancamiento espiritual. Sin embargo, el poema presenta una visión de esperanza: Jesús, el Hijo, rompe ese hielo y libera a las almas, llevándolas hacia la vida y el movimiento.
El diario como registro personal:
Al mencionar que tomo nota en mi diario, introduzco la importancia de la memoria y la reflexión personal. Este elemento ancla lo cósmico en lo íntimo, mostrando que cada individuo puede participar y reconocer este flujo mayor en su vida diaria.
Implicaciones espirituales
Mí poema está impregnado de referencias cristianas, con la figura de Jesús actuando como el puente entre lo humano y lo divino. Habla de la redención y del propósito, recordando que todo lo creado forma parte de un plan mayor y que, a pesar del dolor y el estancamiento, siempre hay una oportunidad para la transformación.
En conclusión, el poema no solo es una obra lírica, sino también un mensaje esperanzador y profundamente reflexivo. Invita a los lectores a considerar su lugar en la "danza" de la vida, a reconocer su conexión con los demás y a confiar en el flujo eterno del amor divino. Es una obra que se siente como una plegaria y un canto universal a la vez, llena de símbolos que inspiran y resuenan.
PUEDE OIR MI POEMA EN FORMA MUSICAL

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