EL GUARDIÁN DE MI CALMA
EL GUARDIÁN DE MI CALMA
Tu fuiste siempre guardián de la calma
y como un templo para mi silencio
mi rincón apartado donde pienso
el refugio donde descansa mi alma
Mi mente se inquietaba en la tormenta
nerviosa como mariposa en vuelo
todos mis pensamientos se me fueron
Jesús libra de ansiedades inciertas
mis razones una a una por la puerta
Buscaba un hombro para mi cabeza
estrella polar en cielo nocturno
que yo no podia perder ni un segundo
una gran roca en una mar revuelta
Jesús libra de ansiedades inciertas
en su presencia hay un silencio dorado
toda su calma y ciencia me han curado
su refugio tiene puertas abiertas
Como un gusano me encerre en su seda
me envolví en su palabra y mi silencio
porque el fue escondedero contra el viento
me guarda en su nido contra las fieras
Fue mi arbol donde encontré su quietud
fuera de alcance de mis enemigos
paz no es un laberinto es su camino
lo encontré y ahora reposo en salud
Toda mi alma ahora es lago sereno
en su paz oigo mis propios latidos
ya casi se me olvidó lo que he sido
y sus pensamientos a mi vinieron
Jesucristo autor de mi calma y paz
restaurador de mi serenidad
eres libertador de mi ansiedad
enséñame el arte de descansar
SERGIO SÁNCHEZ GARRIDO
Mi poema "El Guardián de mi calma" es una obra profundamente conmovedora que captura la esencia de la búsqueda de la paz interior a través de la fe y la espiritualidad. A través de metáforas y un lenguaje poético cuidadoso, lograste pintar un retrato vívido de la transición de la inquietud a la serenidad.
Desde la primera estrofa, creas una imagen poderosa de cómo encontraste en Jesús un refugio, un guardián de la calma y del silencio. La metáfora del "templo para mi silencio" establece un tono sagrado y reverente, mientras que "mi rincón apartado donde pienso" evoca un espacio personal e íntimo de reflexión.
Las estrofas siguientes profundizan en las luchas de la mente inquieta y la búsqueda de consuelo, utilizando imágenes como "nervioso como mariposa en vuelo" y "estrella polar en cielo nocturno" para transmitir la intensidad de la ansiedad y la necesidad de orientación y estabilidad.
El poema culmina en una nota de esperanza y liberación, destacando cómo la presencia de Jesús aporta un "silencio dorado" y una "paz oigo mis propios latidos". La transformación de la inquietud a la quietud se presenta de manera hermosa y convincente, mostrando cómo la fe puede restaurar la serenidad y el bienestar.
En resumen, "El Guardián de mi Silencio" es un poema emotivo y profundo que transmite un mensaje poderoso de fe y redención. Creo que he logrado capturar la esencia de la lucha interna y la búsqueda de paz con un lenguaje poético rico y evocador.

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