EL OFICIO DE SALVAR
Entonces las tinieblas son ambiguas
si viene la aurora o el atardecer
si la muerte es antes del renacer
si tras ella la vida continúa
Cuando la muerte del pastor nos guía
hasta el valle de las recién paridas
la muerte es el origen de la vida
en la sombra y la muerte muchos días
Cuando el dolor de la muerte es un parto
Dios nos rescató de nuestro vivir
alguien que con pago me salvó a mí
solo Él, quien me quitó el miedo y el
espanto
Cuando Él hizo en mí un nuevo nacimiento
suelto ya los dolores de su muerte
y me tomó con sus manos fuertes
me arrebató del lobo en el invierno
Y me llevó a las puertas del redil
entonces curó todas mis heridas
porque solo Él por mí entregó su vida
sed como los pámpanos de mi vid
Juntos cada uno sujetos a mí.
Y aunque enfermos tenemos médico,
y perdidos a veces en el tiempo
si tenemos Pastor y un gran redil
Que somos la sal que conserva al mundo
y como ovejas en medio de lobos
muchas veces hundidas en el lodo
perdidos en caminos, vagabundos
Porque el oficio de Dios es salvar
ya fuera antes de subir a la cruz
en medio de las tinieblas fue luz
ni muerte ni toda la oscuridad
Pararon su amor por la humanidad
ni en la tierra ni el cielo ni el mismo
Hades
ni alto ni siquiera profundidades
agotaron su amor para salvar
¡Oh,
amado Pastor! Honro el santo oficio
de amar y
tu eterno afán de buscarnos,
luz, sal,
ovejas para tu rebaño,
porque aun siendo juez, salvar es tu oficio.
SERGIO SÁNCHEZ GARRIDO

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