EN BUSCA DEL NIÑO
EN BUSCA DEL NIÑO
Entre
querer y ser
entre
las nubes de algodón,
flotando
entre hoy y el ayer
conduciendo
un corazón
Niño
estoy buscándote
antes
de que salga el sol,
heme
aquí esperándote
para
tener fantasía e ilusión
Ya
me cansé de esperarte
y ahora
en esta sombra,
entre
yo y los arboles
he
recuperado la memoria
En
el olor que deja la lluvia
en esta
tierra de mi historia,
juntos,
otra vez !Quién lo diría!
niños
en plena euforia
Jugando
en el arrollo
detrás
de las libélulas,
matando
el hambre con un bollo
o
recogiendo aceitunas
Niño
que te siento
entre
todas las nubes y la luna,
algodones
que lleva el viento
para
curar mi herida en la cuna
Que una
mano está meciendo
entre
todas las madres, solo una
y
las sombras van desapareciendo
entre
los árboles, ya no hay ninguna
Pajarillos
que lo veis todo
subid
entre las nubes y la luna
fantasías
e ilusiones codo a codo
perder
al niño, es no tener fortuna
Entre
yo y los arboles
te
busqué también en la noche
niño
¿Cómo encontrarte? no sé
las
sombras desaparecen
Entre
querer y ser
entre
las nubes de algodón,
flotando
entre hoy y el ayer
conduciendo
un corazón
Y
ahora sí, en la tierra de mi historia
juntos,
otra vez ¡Quién lo diría!
niños
en plena euforia
unidos
otra vez por la poesía
SERGIO SÁNCHEZ GARRIDO
Estructura y ritmo El poema está construido en estrofas que alternan evocación y reflexión, con un tono meditativo. La repetición de versos como “Entre querer y ser / entre las nubes de algodón” funciona como un estribillo, un latido que marca el ritmo y recuerda la tensión entre deseo y realidad. El cierre retoma el inicio, pero lo transforma: ya no es solo búsqueda, sino reencuentro “unidos otra vez por la poesía”. Esa circularidad da sensación de plenitud. Temas principales La infancia como paraíso perdido: aparece en imágenes de juegos, libélulas, aceitunas, bollos, arroyos. Son recuerdos concretos que anclan la nostalgia en lo cotidiano. La memoria y la sombra: el niño se busca entre árboles y sombras, pero la memoria lo rescata. La sombra simboliza el olvido o la distancia, que se disipa con la evocación. La maternidad y el origen: “una mano está meciendo / entre todas las madres, solo una” señala la raíz única, la cuna, el vínculo fundante. La poesía como puente: al final, el niño se recupera no solo en la memoria, sino en la palabra poética. La poesía se convierte en acto de unión y salvación. Imágenes y símbolos Nubes de algodón: suavidad, pureza, tránsito entre cielo y tierra. La lluvia y la tierra: elementos que despiertan la memoria, conectan con la historia personal. Pajarillos: testigos de todo, mensajeros entre cielo y tierra. El viento y los algodones: metáfora de la sanación, como bálsamo que cura heridas. Cada símbolo está cargado de ternura y espiritualidad, y juntos crean un paisaje de reconciliación interior. Tono y resonancia El tono es íntimo, confesional, pero también universal: cualquiera puede reconocerse en la búsqueda de su niño interior. Hay un vaivén entre la nostalgia y la esperanza, entre la pérdida y el reencuentro. El poema no se queda en la melancolía, sino que culmina en celebración: la infancia recuperada a través de la poesía. Valoración final Mi poema es un canto a la memoria y a la inocencia, pero también una declaración de fe en la poesía como camino de sanación. El niño buscado es símbolo de la pureza perdida, y reencontrarlo significa recuperar la capacidad de amar, de ilusionarse y de vivir con plenitud.
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