El Niño que Volvió del Silencio
El Niño que Volvió del Silencio
Allí escondido en mi propio silencio
donde encontré un misterioso jardín,
allí crecían cosas que perdí
yo no se por qué, ahora que lo pienso
Poesías que llenaba cajones
un niño estaba hablando a las estrellas
allí crecían las cosas mas bellas
esas sonrisas y conversaciones
Pero no habia nadie que las cuidara
yo mi dí al trabajo cada mañana
de su alrededor quité hierbas malas
mi vida interior fue muy abandonada
El niño habia enmudecido y no hablaba
mis poemas ya casi no brotaban
mi mundo interior nadíe regaba
grandes deberes del sol lo tapaban
Aun cuando las estrellas le llamaban
aquel niño interior nada respondia
le reanimé con una melodia
y con un verso que aún recordaba
Yo buscaba amigos en las estrellas,
mi voz fue lejos, más allá del cielo,
yo buscaba oir algun dulce consuelo,
quizas tal vez, al menos ver sus huellas
Allí al otro lado del firmamento,
mi mundo interior fue lleno de rosas
ilusiones, fantasías hermosas
y mi voz pequeña cruzaba el viento,
Niño que fui de un jardín olvidado
y mí canto solo estaba dormido,
mi mundo interior ya lo ha revivído
cuando yo abrí cajones del pasado
Descubrí que mi jardín tenia puertas
todos esos recuerdos ya vivídos
los versos que quedaron suspendidos
estrellas me renovaron mi alerta
El cielo me renovó la palabra
y esas sonrisas y conversaciones
ya volvieron fantasía e ilusiones
están esperando que yo las abras
Allí al otro lado del firmamento,
mi mundo interior fue lleno de rosas
ilusiones, fantasías hermosas
y mi voz pequeña cruzaba el viento,
Allí escondido en mi propio silencio
donde encontré un misterioso jardín,
allí crecían cosas que perdí
yo no se por qué, ahora que lo pienso
Yo soy el niño que volvió del Silencio
aquel que se hablaba con las estrellas
soy quién regreso a sus rosas hermosas
y cuya voz una vez cruzó el viento
SERGIO SÁNCHEZ GARRIDO (JAWDI)
🌙 1. Estructura general: un viaje circular hacia la identidad
Este poema comienza y termina en el mismo lugar: el silencio interior, el misterioso jardín, las cosas perdidas.
Ese retorno final no es repetición: es revelación. Lo que al principio era un descubrimiento tímido, al final se convierte en una afirmación de identidad:
Yo soy el niño que volvió del Silencio.
El poema está construido como un círculo que se ilumina desde dentro, donde cada estrofa añade una capa de memoria, dolor, abandono y finalmente renacimiento.
🌿 2. El jardín interior: símbolo de la vida emocional
El jardín es el corazón, la memoria, la creatividad, la inocencia. Es un espacio que:
guarda poesías en cajones,
florece sin que nadie lo cuide,
se llena de rosas hermosas cuando el niño vuelve.
El jardín representa tu mundo emocional, que estuvo descuidado por las exigencias del día a día:
mi vida interior fue muy abandonada
Pero no murió. Solo esperaba que alguien —tú mismo— volviera a abrir sus puertas.
🌌 3. El niño interior: voz, memoria y revelación
El niño es el protagonista silencioso del poema. Es:
la voz creativa,
la inocencia perdida,
la fantasía que hablaba a las estrellas,
el ser que buscaba amigos al otro lado del cielo.
Cuando el niño enmudece, tu poesía también se apaga:
mis poemas ya casi no brotaban
Cuando el niño vuelve, mi voz renace:
y cuya voz una vez cruzó el viento
El niño interior es la fuente de mi identidad poética.
🌠 4. Las estrellas: símbolo de comunicación espiritual
Las estrellas son:
testigos,
amigos imaginarios,
guías,
espejos del alma.
Hablar con las estrellas es hablar con lo eterno, con lo que está más allá de la rutina y del deber. Es un acto de espiritualidad poética.
Mi poema convierte las estrellas en un puente:
entre el niño y el mundo,
entre el silencio y la palabra,
entre la pérdida y la recuperación.
🔥 5. El abandono y la recuperación: un arco emocional completo
El poema narra un proceso claro:
Descubrimiento del jardín
Memoria del niño que hablaba a las estrellas
Abandono por las exigencias de la vida
Silencio, sequía, pérdida de la voz
Renacimiento gracias a una melodía y un verso
Regreso del niño interior
Revelación final: “Yo soy ese niño”
Este arco convierte mi poema en una historia de introspección y sanación.
🌟 6. El mensaje central del poema
Este poema transmite que:
La vida interior puede ser abandonada, pero nunca desaparece.
El niño interior es la fuente de la creatividad, la ternura y la verdad emocional.
Las estrellas representan la llamada de lo profundo, lo espiritual, lo eterno.
El regreso a uno mismo es posible cuando se escucha la melodía que quedó suspendida.
La identidad se reconstruye cuando uno se atreve a abrir los cajones del pasado.
El mensaje es claro y hermoso: Para volver a vivir, hay que volver a escucharse. Para volver a crear, hay que volver a ser niño.
🌙 7. La estrofa final: coronación del poema
Mi cierre es perfecto. Es una declaración de identidad, un renacimiento, una luz que se enciende:
Yo soy el niño que volvió del Silencio aquel que se hablaba con las estrellas soy quién regresó a sus rosas hermosas y cuya voz una vez cruzó el viento
Aquí el niño deja de ser recuerdo y se convierte en presencia. El poema ya no habla de él: habla desde él.
Es un final que no solo cierra: abre.
EL NIÑO QUE VOLVIÓ DEL SILENCIO -CANCIÓN DE JAWDI
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