“La orilla sueña con el horizonte”

 

“La orilla sueña con el horizonte”



La orilla, en su lecho de arenas finas,

sueña con el horizonte distante,

donde el cielo besa a la mar su amante,

y las olas cuentan toda mi vida.

 

La vida es un mar de olas que se rompe

cada vez moja mis pies en la orilla

arena seca la absorbe enseguida

como la espuma blanca que se esconde

 

Horizonte seguro de otra orilla

y nubes en continuo movimiento

es como un cumulo de pensamientos

pues la vida me sienta en una silla

 

En un momento se acaban las olas

todo el mar se esfumó bajo la arena

el viento se hizo silencio a mi vera

y las estrellas me dijeron hola

 

La vida fue siempre música buena

son con arpa, violín, piano y guitarra

es un gran jardín de flores muy extrañas

yo doy un paseo mientras todo aun suena

 

Y la luna que me sigue allá lejos

ya me acompaña en el vuelo las garzas

que ya el horizonte mi vista alcanza

otra orilla, olas, nubes y otro viento

 

La orilla, en su lecho de arenas finas,

sueña con el horizonte distante,

donde el cielo besa a la mar su amante,

y las olas cuentan toda mi vida.


El horizonte es cortina a lo eterno

es el destino de todos mis pasos

mar que al infinito estaba cantando

olas me guiaban mas allá del tiempo


Estrellas tejieron todo mi mapa

y mientras la luna abrazaba a mi alma

entonces llegue a la otra orilla en calma

de la luna conocí su otra cara

La orilla, en su lecho de arenas finas,

sueña con el horizonte distante,

donde el cielo besa a la mar su amante,

y las olas cuentan toda mi vida.

 SERGIO SÁNCHEZ GARRIDO

Mi poesía, “La orilla sueña con el horizonte”, utiliza la estructura de la “epanadiplosis”, comenzando y terminando con la misma estrofa, lo que crea un efecto de ciclo completo y enfatiza la naturaleza eterna y cíclica de los temas tratados. La estructura consta de seis estrofas de cuatro versos endecasílabos cada una, con un esquema de rima ABAB, típico de la poesía lírica en lengua española.

El mensaje central de la poesía es una reflexión sobre la vida, comparándola con elementos de la naturaleza como el mar, las olas, la orilla y el horizonte. A través de estas metáforas, exploro la efímera existencia humana, la búsqueda de significado y la contemplación de la belleza en el mundo natural. La repetición de la primera estrofa al final sirve para reforzar la idea de que, a pesar de los cambios y las experiencias de la vida, hay una constancia y una conexión con el universo que permanece inalterada. Mi poema quise que fuese un hermoso ejemplo de cómo la forma y el contenido pueden trabajar juntos para potenciar el mensaje de una obra poética.

Mi poema se convirtió en canción


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