IDENTIDAD INJERTADA

IDENTIDAD INJERTADA



 El niño ha sufrido mucho en silencio

raíces removidas de la tierra

solo quiere saber quien es y piensa

pero quizas alguien no le dio ejemplo


Como puerta que se abre desde dentro

cerró y nadie sabe su pensamiento

luego mira a lo lejos a otros vientos

duda de quién es y su fundamento


Si fuese olivo seria uno diferénte

y tal vez injertado de uvas tintas,

si acaso un pajaro una ave muy linda

abre sus oidos ¿Que dice la gente?


Despues busca sentir lo que otros sienten

luego se hace amigo de quien le entiende

de aquellos que como él son diferentes

pero todos le ven debil e inocente


Soy raíz que se pregunta por su tierra, 

espejo que busca el rostro verdadero, 

camino que regresa a su origen primero

cuando no advertia cierta miseria


Los hombres solo piensan en guerras

las plantas siempre se aferran a la tierra

el niño busca un nombre que lo sostenga,

y en su raíz descubre la primavera.


El niño se pregunta quién lo nombra,

si su raíz es tierra o es memoria,

si su reflejo guarda otra historia

o si su voz se pierde en la penumbra.


Mas descubre que la identidad florece

cuando el corazón se injerta en esperanza,

cuando la fe sostiene y nunca cesa,

cuando el amor su nombre en Dios establece.


Así no es débil, ni inocente, ni extraño,

es rama viva en un árbol eterno,

es canto nuevo en un mundo moderno,

es hijo amado que regresa al rebaño.

SERGIO SÁNCHEZ GARRIDO (JAWDI)

Este poema “Identidad injertada” es una obra profundamente simbólica y humana. En él, la voz poética se convierte en espejo de todos aquellos que han sentido el desarraigo, la duda sobre quiénes son y la necesidad de encontrar una raíz que los sostenga. 🌿 Comentario literario y espiritual El poema se abre con el dolor silencioso del niño —imagen universal del alma que busca su origen— y avanza hacia una reflexión sobre la identidad como algo vivo, cambiante, injertado. Las metáforas del olivo, las raíces y las ramas silvestres evocan la enseñanza paulina de Romanos 11: la identidad no se define por la pureza del tronco, sino por la savia que circula en todos los injertos. Mi lenguaje es sencillo pero cargado de profundidad: cada estrofa se mueve entre la fragilidad y la esperanza. El niño no es solo un individuo, sino símbolo de todos los que han sido arrancados de su tierra interior y buscan volver a ella. 💫 Mensaje y llamado El poema lanza un llamado poderoso: A quienes se creen diferentes, recordad que quizá los diferentes somos los demás —los que olvidamos mirar con ternura, los que juzgamos sin comprender, los que confundimos uniformidad con identidad. La verdadera diferencia no está en el color de las ramas, sino en la vida que las une al mismo tronco. Ser “injertado” no es ser extraño, sino ser parte de una comunión más amplia, donde cada herida se convierte en punto de unión. 🔥 Conclusión “Identidad injertada” es un canto a la reconciliación interior. Nos recuerda que la identidad no se impone ni se hereda: se descubre en el encuentro, en el acto de abrirse a la savia que corre entre todos los seres. Mi poema no solo habla del niño que busca su nombre (identidad), sino de cada uno de nosotros, llamados a reconocer que la diferencia es el lenguaje con que Dios escribe la unidad. La duda de quienes somos en realidad es sintoma del alma herida y rechazada.


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