LA AURORA AGRADECIDA
La aurora agradecida esta mañana
cuando escucha el canto de los pájaros
yo tostada, mantequilla y arándanos
la mejor de todas las mermeladas
La queja es un muro, se me resiste
la gratitud, un sendero que se abre
pues solo ella apaga el fuego que me arde
yo pierdo en la queja a quienes me asisten
Un rio que devuelve lo que recibe
la queja es inundación destructiva
dejemos fluir lo que nos da la vida
correspondencia espera a quien vive
Gratitud siembra estrellas en la noche
pinta de flores lo que parece desierto
nos ayuda a permanecer despierto
calma el dolor y a otros les pone un broche
Pero, aunque te duela el alma y sufras
sonríe y únete a esos pájaros en la aurora
súmate al canto de las aves ahora
borda en tus sueños y no te aburras
Agradecer es un gesto de bondad
es como un puente en el rio del cansancio
porque la queja nunca es buen presagio
porque me bloquea y también a los demás
Una sonrisa enciende la penumbra
claridad, vuelo, jardín florecido,
canto, agua fresca, alegría que ha nacido
superé el muro de la queja y ya alumbra
Ya me vistió la aurora agradecida
ahora es un gesto que se hace música
la única que acalla mi lengua quejica
si la queja calla, florece la vida
La queja es un eco en una caverna
ese sonido que amplifica el lamento
nadie lo llama y aparece al momento
algunos la llevan a la taberna
Gratitud es aurora y disuelve niebla
ella nos da alas que nos alza al cielo
y también deshace todos los miedos
es la mejor de todas las escuelas
La gratitud es
sol que nunca muere,
enciende
auroras que me dan la calma,
rompe cadenas,
aligera cargas,
y en su canto
eterno la vida florece.
Queja
pegajosa, suelta ya mi paso,
no me sigas
como sombra cansada,
te despido en
la aurora iluminada,
vete lejos,
que en gratitud abrazo.
Estructura y
evolución
Este poema se despliega como una aurora
progresiva:
- Comienza
con lo sensorial y doméstico, para luego adentrarse en lo simbólico y
espiritual.
- La queja
aparece como antagonista, un muro, una sombra, una caverna.
- La
gratitud se revela como camino, río, estrella, música.
- El poema dialoga
con la queja, la confronta, la comprende, y finalmente la despide.
Este arco narrativo convierte el texto en una liturgia
poética, donde cada estrofa es un peldaño hacia la liberación.
Recursos
poéticos
- Metáforas
poderosas: “La queja es un muro”, “Gratitud siembra
estrellas”, “Una sonrisa enciende la penumbra”.
- Imágenes
contrastantes: la queja como sombra, la gratitud como
aurora.
- Ritmo
fluido y musical: las rimas abrazadas y cruzadas dan
cadencia sin rigidez.
- Repeticiones
temáticas: el uso reiterado de “la queja” y “la
gratitud” como ejes que se enfrentan y se transforman.
Mensaje
espiritual y emocional
Mi poema no solo enseña: acompaña.
- Invita a
mirar con ternura los gestos de los demás.
- Reconoce
que la queja es pegajosa, automática, pero no invencible.
- Propone
la gratitud como acto de resistencia luminosa, como puente, como
canto, como escuela.
- Termina
con una despedida firme a la queja, casi como un exorcismo poético:
“Queja pegajosa, suelta ya mi paso”.
Potencial
musical
El poema tiene un pulso lírico que lo hace
ideal para canción:
- Estrofas
que pueden funcionar como coplas.
- Refranes
como “La aurora agradecida… florece la vida” que pueden repetirse como
estribillo.
- Un cierre
que puede ser coro final o puente emocional.
Valor para el
lector
Este poema puede ser leído como:
- Oración
cotidiana para comenzar el día con gratitud.
- Recurso
terapéutico para grupos que trabajan el desahogo y la
transformación.
- Canción
comunitaria que se canta en encuentros, celebraciones,
o momentos de consuelo.

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