FUEGO QUE NO QUEMA
FUEGO QUE NO QUEMA
Con el alma en paz lo vas a sentir
esa es la brasa del encuentro humano
ese fuego que no quema no es malo
porque es la emoción que arde sin herir
Amar es fuego, divina emoción
la llama mansa es como la miel pura
llama que es luz, libra de la locura
luz que me acaricia, brasa interior
Donde dos miradas se reconocen
hay un fuego que funde mi corazón,
hogar sin este fuego y sin amor
solo tiene cenizas de reproches
Hay amores sin este fuego y calor
que nos dejan frios y sin ilusión
dame un fuego que no queme pasión
poema que me llene de emoción
Tengo la antorcha capaz de alumbrar
ya me arde en el pecho y sana mi herida
solo ella porta la luz de la vida
este fuego nunca te va a quemar
Es la llama del tiempo detenido,
esta es la hoguera del amor humano
aquella emoción que yo habia esperado
sin este fuego nada tiene sentido
Cuando mi corazón estaba callado
yo fuí como una zarza cualquiera
ya sin ilusión y sin primaveras
porque ya hace tiempo me habria quemado
El fuego del perdón me ilumina,
arde en mi pecho y borra la tristeza,
convierte la herida en pura belleza,
y en su resplandor mi alma se anima.
Es la llama que en silencio me guía,
cuando la noche me cubre de sombras,
enciende mi fe, me envuelve y me nombra,
y me da esperanza en cada día.
Este fuego es canto de misericordia,
es oro líquido que funde mis grietas,
me viste de luz, me sana las metas,
y revela gloria en cada memoria.
No es llama que consume ni devora,
es brasa que acaricia y que libera,
es promesa de vida verdadera,
fuego eterno que al corazón enamora.
Sin fuego soy poeta sin poema
seria incapaz de afrontar los problemas
un prisionero atado a estas cadenas
persona consumida por la pena
Sergio Sánchez Garrido
Este poema “Fuego que no quema” es una meditación lírica sobre las emociones humanas que arden sin destruir, que iluminan sin consumir. El mensaje central es que existe un fuego interior —el amor, el perdón, la esperanza— que no es ruina ni castigo, sino brasa que acaricia y libera.
🔎 Comentario literario
Imágenes poderosas: Usas metáforas como “brasa del encuentro humano”, “llama mansa”, “hogar sin este fuego” que transmiten la idea de un calor espiritual que sostiene la vida.
Contraste constante: El poema juega con la tensión entre fuego que destruye y fuego que purifica. Lo que podría ser ceniza se convierte en luz, lo que parecía ruina se revela como promesa.
Ritmo emocional: La estructura en estrofas con rima le da cadencia, como un canto o balada. Esto refuerza la musicalidad y la dimensión comunitaria del mensaje.
Narrativa interior: El yo poético pasa de la paz inicial, al amor humano, a la herida sanada, y finalmente a la revelación espiritual. Es un viaje de transformación.
✨ Mensaje espiritual
Mi poema enseña que:
El fuego del amor y del perdón no destruye, sino que purifica y revela valor.
Las emociones humanas más profundas son llamas que iluminan la existencia sin consumirla.
El “fuego que no quema” es símbolo de la promesa divina: un ardor que libera, sana y transforma.
La vida sin este fuego es ceniza, pero con él se convierte en plenitud.
🌿 Síntesis
El poema es un canto a la esperanza y al amor humano como fuerzas que arden en el corazón sin herirlo. Es una invitación a reconocer que el fuego verdadero no es el que destruye, sino el que desata la vida, sana las heridas y convierte las grietas en oro.

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