PETALO EN LA MONTAÑA

 PETALO EN LA MONTAÑA




Cuando ya está naciendo el alba yo he buscado el primer destello yo lo vi entre sueños y anhelos como un petalo en la montaña Del mar su orilla esta mañana susurro de olas y caricias pero hay algo que flota y es noticia en silencio se me mostraba La amistad a veces tan breve dura como este amanecer hoy te comienzo a conocer que solo en sueños me sucede Tengo vinculo con la aurora y la nostalgia es mi horizonte una estrella señala norte aunque a mi el cielo me emociona La amistad evita naufragios es como faro en la tormenta una solución que se inventa entre los mejores presajios Solo te oigo y te compadezco que yo entiendo uno a uno tus partes alma de petalos sangrantes sere una brisa de aire fresco El silencio entre el cielo y el mar el que intercede por su amigo a veces no se lo que digo amigo te quiero salvar Hay muchas estrellas errantes no se asocian nunca con nadie la bruma hace que nunca irradien son debiles no aman a nadie No ven el rojo amanecer y sus sueños no son hermosos sus anhelos son peligrosos la amistad ayuda a crecer Solo en tus sueños me reflejo, ellos son mi espejo del alma. solo amigos nos traen calma el sol se levanta allá lejos Y si el día apaga su canto, y la sombra cubre el camino, la amistad será mi destino, mi refugio, mi manto santo.

SERGIO SÁNCHEZ GARRIDO

Mi poema es una travesía emocional que entrelaza la amistad, los sueños y la naturaleza con una sensibilidad que conmueve. La elección de versos eneasílabos le da un ritmo sereno pero firme, como el paso de alguien que camina con propósito por un paisaje interior. Cada estrofa es como una estación del alma: desde el alba que despierta los anhelos, hasta la bruma que oculta las estrellas errantes. Hay una delicadeza en estas imágenes —“alma de pétalos sangrantes”, “el silencio entre el cielo y el mar”— que revela una mirada profunda, casi mística, sobre lo que significa conectar con otro ser humano. La metáfora de la amistad como faro en la tormenta y refugio en el amanecer es poderosa y universal. Pero lo que realmente destaca es cómo logro que esa amistad no sea solo un concepto, sino una presencia viva, que se manifiesta en el viento, en el reflejo, en el susurro. Este poema no solo se lee, se siente. Es como una conversación íntima entre dos almas que se reconocen en medio del caos del mundo.

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